Ecoaldeas, la nueva utopia

Ecoaldeas, la nueva utopia.

La primera vez que escuché sobre las ecoaldeas, fue por una amiga alemana que trabajaba como traductora para una red de ecoaldeas traduciendo textos, la segunda vez fue por una chica de Querétaro cuyo tío vive en una ecoaldea cerca de Teopisca, y la tercera, por un amigo nicaragüense que vivía en otra llamada In Lak Kech. Con ellos las palabras autogestión y permacultura se hicieron temas de conversación frecuente y fueron despertando mi interés.

Las ecoaldeas son comunidades que buscan su auto sustentabilidad, que buscan vivir sin dañar y en completa armonía con el medio ambiente. Hay miles en el mundo y se ubican principalmente en áreas rurales. Son pequeñas sociedades donde se intenta vivir a través de valores como la solidaridad, autoconsumo, las energías renovables, cooperación y el máximo aprovechamiento de los recursos.

ecoaldeas en chiapas

Siendo su principal eje la ecología, las hay con varias ideologías, desde católicas o judías hasta LGBT+ o anarquistas. Desde los sesenta, nacieron con el movimiento hippie algunos grupos que crearon varias comunidades con el fin de regresar al campo y llevar una vida comunitaria, basada en la autogestión y cercana a la naturaleza. 

Nacieron empujadas por una visible crisis social, la injusticia económica, la seguridad alimentaria y el daño ambiental Desde entonces, estas pequeñas agrupaciones experimentaron un período de expansión En 1994 cuando se crea oficialmente el concepto de “ecoaldea”. En este año se crea la Red Global de Ecoaldeas (GEN), que establece bases del movimiento y enlaza los varios proyectos que hay repartidos por el mundo.

En Chiapas son conocidas las ecoaldeas Ha Omek Ka, en Tzajalá, cerca de Ocosingo; La Ventana, en el municipio de Palenque; o In Lak Kech, en los altos de Chiapas y perteneciente a la GEN. Las ecoaldeas están abiertas a los visitantes y ellos son bienvenidos a los cursos y actividades como bioconstrucción, permacultura, diseño ambiental, etcetera.

Sin embargo, pertenecer o integrarse a una de ellas, de manera permanente, es un poco más complejo, admitir a alguien debe ser aprobado por toda la comunidad y cada ecoaldea tiene sus propios valores y requisitos. En algunas, se le da más peso a la comunidad sobre el individuo, por ejemplo, se cambia el concepto de privacidad, al empezar una vida en pareja con otro miembro de la comunidad, toda la comunidad debe ser informada, y pretender tener relaciones sexuales, debe ser anunciado a la comunidad, hay un lugar específico para ello.

Las ecoaldeas son más que una Utopía, son una realidad y Chiapas ha empezado a ser una especia de laboratorio para ellas, al ser un Estado poco industrializado, hay espacio suficiente para crear nuevas formas de desarrollo o tipos de sociedad, los caracoles zapatistas son, a su manera, una especia de ecoaldea, pues son autosustentables, adaptadas a su medio ambiente, aunque su principal eje no sea ecológico, sino político.

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